La AIRD propone centrar las discusiones laborales en innovación e inteligencia artificial para alinear la educación con las necesidades productivas del país.
Santo Domingo.– La República Dominicana podría no alcanzar su meta de duplicar el Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2036 si no logra vincular de manera efectiva la formación académica con las demandas del sector industrial, advirtió el vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Mario Pujols.
Durante su participación en la Vigésima Reunión Regional Americana de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), celebrada en Bávaro, La Altagracia, Pujols sostuvo que la brecha entre la educación superior y las necesidades del aparato productivo representa un desafío estructural que debe abordarse con urgencia.
“Los temas de capacitación y empleo deben formar parte esencial de las discusiones sobre la meta 2036. Es un punto que constantemente estamos tratando en las mesas de trabajo del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), donde insistimos en la necesidad de ajustar la formación a las demandas reales del mercado”, afirmó.
Desajuste entre la academia y el sector productivo
El representante de la AIRD reconoció que las exigencias y necesidades del sector industrial no están siendo debidamente atendidas con el perfil de los egresados universitarios actuales.
Las áreas de mayor déficit de talento, según indicó, corresponden a las disciplinas STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), fundamentales para la competitividad y la modernización del tejido industrial.
“Cuando revisamos los datos sobre las carreras en las que se están graduando los estudiantes dominicanos y las comparamos con las que realmente demanda nuestro sector, vemos un desbalance preocupante”, puntualizó Pujols.
Innovación y tecnología como ejes del desarrollo
Pujols consideró que los debates sobre el empleo y la productividad en la República Dominicana deben centrarse en la innovación, la tecnología y la inteligencia artificial, si el país aspira a sostener su ritmo de crecimiento y cumplir con los objetivos de desarrollo económico de largo plazo.
“No podemos hablar de futuro laboral ni de sostenibilidad económica sin colocar la innovación y la inteligencia artificial en el centro de las discusiones. Es una transformación que impacta todos los sectores y redefine las competencias que necesita el capital humano”, afirmó.
Panorama del sector industrial
De acuerdo con datos del Sistema Dominicano de Seguridad Social, la industria nacional representó el 15.7 % de las cotizaciones en 2025, mientras que el sector agropecuario aportó un 1.8 %, reflejando el peso relativo de ambos sectores en el mercado formal.
La AIRD insistió en que el futuro del crecimiento industrial depende de una fuerza laboral calificada, adaptada a las nuevas tecnologías, con programas de formación alineados a la cuarta revolución industrial y con mayor articulación entre el Estado, la academia y el sector privado.

