Pekín. El presidente norteamericano, Donald Trump, cerró una visita histórica a Pekín con el propósito de dialogar con su homólogo el mandatario, Xi Jinping, calificándolo de «amigo» durante su encuentro bilateral mencionando su interés en hacer negocios con China.
“China va a invertir cientos de miles de millones con las personas que estaban en la sala. A eso vinimos”, resumió Trump en una entrevista con el presentador de Fox News, Sean Hannity..
Trump, estuvo acompañado por más de una quincena de consejeros delegados de las mayores empresas financieras, tecnológicas o de ingeniería de Estados Unidos, no quiso airear el contenido de temas de índole diplomática, en defensa o ciberseguridad.
Tim Cook, consejero delegado de Apple, Elon Musk (Tesla) y Jensen Huang (Nvidia) tuvieron un papel equivalente al del secretario de Estado, Marco Rubio; el del Tesoro, Scott Bessent, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
“No sé si las cosas cambiarán tras este viaje, pero lo dudo”, explica a EFE un ejecutivo chino de una empresa tecnológica, que recuerda un chiste que se cuenta en los corrillos: “Nvidia es la única empresa que lidia con sanciones de los dos países”.
En el banquete de gala, los líderes empresariales estadounidense acumulaban una capitalización bursátil equivalente a la tercera economía mundial, sin contar con la que habrían añadido los más altos ejecutivos de empresas chinas como ByteDance, Lenovo, Xiaomi o Hisense, también presentes.
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