El informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC) advierte un agravamiento de la crisis humanitaria debido a la violencia de las pandillas y la inestabilidad política.
Naciones Unidas (AFP).– Cerca de 5,7 millones de personas en Haití se encuentran actualmente en situación de inseguridad alimentaria, y la cifra podría alcanzar los 6 millones en los próximos meses, según el más reciente informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC) publicado este viernes.
El estudio revela que más de la mitad de la población haitiana (51%) enfrenta algún grado de desnutrición. De este total, 1,9 millones de personas se encuentran en situación de emergencia (nivel IPC 4), mientras que 3,8 millonesviven una crisis alimentaria severa (nivel IPC 3).
Aunque las cifras se mantienen similares al último análisis realizado en abril, los expertos advierten que el panorama podría deteriorarse aún más hacia mediados de 2026, cuando se prevé que 5,91 millones de haitianos sufran inseguridad alimentaria.
Un leve alivio en medio de la crisis
El informe también destaca un avance positivo: las 8.400 personas que anteriormente se encontraban en el nivel 5 (catástrofe o hambruna) salieron de esa categoría gracias al aumento de la ayuda humanitaria destinada a los campamentos de desplazados internos.
Sin embargo, el documento alerta que esta mejora podría ser temporal, ya que el acceso humanitario sigue viéndose obstaculizado por la violencia y el control territorial ejercido por las pandillas en amplias zonas del país.
Violencia e inestabilidad agravan el hambre
Haití continúa sumido en una profunda crisis marcada por la violencia de grupos armados, los saqueos, secuestros y asesinatos, así como por la parálisis institucional.
Desde principios de 2024, las bandas criminales han extendido su dominio sobre zonas estratégicas, forzando la renuncia del entonces primer ministro Ariel Henry y generando el desplazamiento de decenas de miles de personas.
Actualmente, el país caribeño —el más pobre del continente americano— está gobernado por un Consejo Presidencial de transición, tras casi una década sin elecciones nacionales.
Desafíos humanitarios y necesidad de apoyo internacional
La ONU y sus agencias humanitarias subrayan que el deterioro de la seguridad alimentaria en Haití está vinculado no solo a la violencia, sino también a factores como la inflación persistente, el colapso de los servicios básicos, la sequía prolongada y la interrupción de las cadenas de suministro.
“Haití enfrenta una tormenta perfecta de violencia, pobreza e inseguridad alimentaria. Sin una respuesta internacional sostenida, el hambre continuará propagándose”, advirtió un portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
El organismo reiteró el llamado a la comunidad internacional para mantener y ampliar los programas de asistencia, especialmente en los departamentos de Artibonite, Ouest y Nord-Est, donde el riesgo de desnutrición severa es mayor.
Foto: Vendedores callejeros en el barrio Solino de Puerto Príncipe, Haití, el 6 de octubre de 2025, mientras los residentes comienzan a regresar tras los ataques de pandillas de 2024. (AFP)

